21/05/2026 strategic-culture.su  12min 🇪🇸 #314600

Proceso electoral colombiano: un escenario de su desenvolvimiento

Jhosman Barbosa

No hay que olvidar que, si se necesita defender el capitalismo y la democracia, para eso está la CIA o un software viejo en manos de una empresa privada.

Escríbenos: infostrategic-culture.su

"La democracia es una forma de gobierno agradable y anárquica, llena de variedad y desorden, que distribuye una especie de igualdad a iguales y desiguales por igual."

"El deseo insaciable de libertad y el descuido de otras cosas introduce el cambio en la democracia, que ocasiona la demanda de tiranía."

"La tiranía surge naturalmente de la democracia, y la forma más extrema de tiranía surge de la forma más extrema de libertad."

Platón La República, Libro VIII. Citas dadas entre 557a-c a 564a-c (Antes de Cristo)

El 31 de mayo es la primera vuelta de cara a las elecciones presidenciales colombianas 2026 - 2030. En la región también se llevarán acabo las elecciones presidenciales en Costa Rica, Haití, Perú y Brasil. En todos los escenarios están puestos como antagónicos los progresistas y los neoliberales fascistas, en el marco de una recomposición hacia la ultraderecha en la región, por fuerza, maña estadounidense o decisión ciudadana, en la que en lo particular creo poco.

Tampoco creo en la democracia como forma adecuada de participación y representación. La democracia es, ante todo, la expresión jurídica del capitalismo y la propiedad privada; por lo cual la democracia apalanca, promueve todo el vicio y la mediocridad que necesita para administrar el capital, omitiendo el mérito. Miren a Milei en Argentina. Miren a Trump en Estados Unidos, Ucrania o la actual Hungría. O la no electa democráticamente Úrsula von der Leyen, presidente de la Unión Europea.

El escenario que planteo, podrá parecer desquiciado, pero también es interesante. Los otros escenarios están en marcha y los miran los analistas de ayer y de siempre a la luz de las encuestas y porcentajes, porque creen que en la matemática de un boletín imperfecto y en que la democracia liberal es imperfecta, pero buena, dura pero justa, débil pero defendible, intangible pero acatable. En tales cábalas pierde Cepeda en segunda vuelta.

Software electoral y nepotismo

Centrándome en el caso colombiano, el país cuenta con un sistema electoral débil, manipulable en sus famosos formularios E14 y un software obsoleto, corruptible y que ha ayudado a presidentes al menos desde el segundo mandato de Álvaro Uribe Vélez.

Tan así es la crisis del software, que el entonces candidato Gustavo Petro en 2022 anticipaba un fraude. Lo que medianamente ha salvado el sistema electoral colombiano son los veedores por partidos que voluntariamente asumen un control del escrutinio, una vez cerrados los puestos electorales, aunque las confirmaciones de tal labor son posteriores y tienen problemas desde el manejo de la información.

Este 2026, los juristas de alto perfil: Luis Guillermo Pérez Casas (exmagistrado del Consejo Nacional Electoral - CNE), Gustavo Gómez Aranguren (ex presidente del Consejo de Estado), César Julio Valencia Copete (ex presidente de la Corte Suprema de Justicia), Jorge Iván Palacio Palacio (ex presidente de la Corte Constitucional), así como Edgardo Villamil Portilla, Stella Conto Díaz del Castillo, Ramiro Paz Guerrero, etc. (Consejo de Estado y otras altas cortes), han exigido con preocupación evidente una auditoría de calidad, forense e internacional al software electoral de la Registraduría Nacional en Colombia, especialmente para estas elecciones presidenciales de 2026.

Esta no es una controversia nueva. El software para las elecciones es propiedad de una empresa privada, Thomas Greg & Sons / ASD, -el código fuente del software pertenece a tal empresa y no al Estado- y data de 2012; en un entorno tecnológico donde un software de 14 años es caduco e incompetente. A la vez, que esté en una entidad privada limita el control estatal pleno de información ciudadana.

Hay antecedentes judiciales y fallos del Consejo de Estado sobre elecciones anteriores que han cuestionado el sistema. Para citar un ejemplo, fue detectado por el Consejo de Estado en las elecciones de 2014, un fraude en 1.412 mesas y pérdida de más de 236.000 votos del partido MIRA y es el mismo software que se ha seguido usando, con leves actualizaciones hasta las elecciones ocurridas a 2026.

A esta misma empresa el actual gobierno le quitó el contrato de hechura de pasaportes, ya que Thomas Greg & Sons / ASD nunca competía con otras empresas. El contrato se renovó varias veces, por urgencia manifiesta sin licitación abierta. Llevaban así desde 2007, con una renovación constante. En efecto, como señaló la administración Petro, esto era un asunto de corrupción, clientelismo y de recuperación de la soberanía.

Entre 2022 y 2025, Thomas Greg & Sons / ASD ganó 631.000 millones de pesos incluida una prórroga adicional. Para 2026, ha dado inicio el nuevo modelo con la Imprenta Nacional más una empresa de Portugal, en donde se pacta un contrato a 10 años, por un monto de 1,3 billones de pesos. Thomas Greg & Sons / ASD además posee una base de datos con todas las cédulas de ciudadanía de los colombianos que debe entregar al igual que la información de pasaportes al Estado. ¿Se quedarán con una copia?

Todas estas cuestiones no dan confianza con la empresa, en donde se desarrollan como se puede ver, contratos por nepotismo (forma de corrupción que consiste en asignar empleos o conceder favores en un entorno de trabajo a familiares y amigos) y puerta giratoria (entran amigos o familiares salen amigos o familiares), pues en la junta de tal empresa estuvieron personas con altos cargos en el gobierno, como el expresidente Juan Manuel Santos, la excanciller Noemí Sanín, Ricardo Lozano ex embajador durante el gobierno Duque 2018-2022, siendo parte de la junta directiva de Thomas Greg & Sons / ASD por 20 años.

De esta forma, es una total suerte y una acción manipulada cada elección, en donde la única forma de no ser robado como candidato es lograr un margen inobjetable de triunfo por votación, una brecha tan amplia que la manipulación del software, el formulario E14 y demás mañas habituales, sean suficientes para tumbar la elección.

Un pacto Trump - Petro: ¿Por qué no?

El 3 de febrero de 2026, en la Oficina Oval, se reunieron los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump. Allí según la agenda oficial, abordaron: la lucha contra el narcotráfico, como tema clave ante los asesinatos de personas acusados sin juicio de tráfico de narcóticos en el Caribe; cooperación en extradiciones y decomisos; seguridad regional y crimen organizado transnacional, la relación colombo venezolana y su reactivación; migración y deportaciones; energías limpias y gas venezolano, -que al parecer Colombia en efecto recibirá tales exportaciones- y finalmente, se trató el tema de las sanciones y tensiones bilaterales previas.

A la luz de la prensa y el público, el encuentro fue visto como una desescalada después de meses de bochornosas y recíprocas ofensas lanzadas al estilo más pobre de política exterior mutua. Sin embargo, el silencio que desde entonces reina en mi concepto se debe a un acuerdo entre los dos presidentes de un tema que no figura en la agenda oficial: elecciones electorales 2026-2030.

¿Por qué Trump no ha vuelto a ofender a Petro, con adjetivos como, "guerrillero", "enfermo", "narcotraficante" o decirle que "se cuidara el trasero" ? ¿Por qué Trump no volvió a las amenazas de invasión o cambio de gobierno en Colombia ? Por qué tampoco, Marco Rubio, ¿su secretario de Estado hace tales expresiones ? ¿Me dirán que está concentrado en Irán ? ¿Pero por qué no ha dejado de hostigar a Cuba, mientras pelea con Irán ? ¿Por qué dio visto bueno a relaciones económicas colombo venezolanas?

¿Por qué Petro dejó de llamar a Trump "Fascista", "Xenófobo", "Enemigo de la humanidad", "Grosero e ignorante", "Monstruo", "Cómplice de genocidio" ? ¿Por qué apenas hace condenas a las amenazas de Trump sobre Cuba, pero ya no propone una avanzada militar en su defensa ? ¿Por qué ante tal caso crítico de bloqueo energético, no ha vuelto a convocar, como presidente del país con la presidencia pro témpore a una reunión de la CELAC?

Básicamente a mis ojos parece un acuerdo, un pacto de 'mínima obediencia o silencio' por parte de Petro, a cambio de no injerencia estadounidense en las elecciones presidenciales colombianas. Lo que recibió Trump a cambio, quien aun tiene dos años y medio de mandato, es el compromiso colombiano de mantener distancia con Rusia, China, Irán, mantener una cooperación en sector militar (adicto es el ejército colombiano a los gringos), no interferencia en todo lo que es tráfico de drogas desde Colombia a EE.UU., (Negocio propio de los norteamericanos y sus cuerpos de inteligencia como la CIA) y moderar intervenciones en negocios de armas, energía e inversión extranjera china (más puertos o infraestructura) o rusa (relación casi congelada en mandato Petro) u otro competidor de Estados Unidos en plena puesta en escena de la 'doctrina Donroe' o 'Corolario Trump'.

Aunque suena loco para los que creen en la democracia y que su voto sí cuenta, luego de señalar el nepotismo y el fraude del software colombiano, considero que Trump pudo pactar que todo lo anterior continúe durante el mandato de Iván Cepeda -garantizado- para dar una lección a la élite colombiana que apoyó a Biden-Harris y desarticular las alianzas demócratas colombo - estadounidenses.

La exalcaldesa capitalina Claudia López escribió en su Twitter el 24 de noviembre de 2024, "Toda la fuerza y la buena energía del universo, de las mujeres y de las sociedades inclusivas y diversas para @KamalaHarris, la primera mujer que será elegida Presidenta [sic] en los Estados Unidos." También la vicepresidenta actual, Francia Márquez mostró apoyo a Harris, pero esto era comprensible en el contexto de unos desacuerdos Petro - Trump en marcha desde el primer mandato de éste.

En 2020 el uribismo y la ultraderecha colombiana celebró el triunfo ante Trump de la fórmula Biden-Harris. La élite empresarial, comerciante y política de Colombia se sentía más cómoda con los demócratas porque representaban continuidad, predecibilidad y menos riesgo de caos.

De hecho, no hay que olvidar que más de una vez Donald Trump regañó a Iván Duque por la deficiente política antidrogas y la expansión de cultivos, además de expresar que había más drogas que en anteriores gobiernos.

Trump, a diferencia de los casos de Honduras en 2025, donde apoyó abiertamente al candidato de su preferencia y amenazó a los hondureños con consecuencias si no ganaba y chantajeó con no entregar más ayuda, o con las elecciones parlamentarias en Argentina en el mismo año, donde condicionó el triunfo de la bancada pro Milei a entregar un apoyo - préstamo de 20 mil millones de dólares, no ha señalado a los colombianos a que voten por Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, al día de la publicación de este artículo y quedan casi quince días para la primera vuelta, sin saberse si habrá segunda.

¿Por qué no interferir de manera abierta y burda como acostumbra, para colocar a alguien de derecha en el país más estratégico de Suramérica, en el momento en que un candidato progresista -Iván Cepeda- con oportunidad, puede estar amenazando los intereses estadounidenses por su corriente política y su firme convicción en continuar el programa de Petro y la Colombia Humana/Pacto Histórico ? Quizá, ¿porque ya no es una amenaza ? ¿Confía en la democracia colombiana y el software ? -guiño-

Después de todo, Trump es un outsider, un donnadie que llegó a romper el republicanismo y la política tradicional estadounidense, ¿no se identifica acaso un poco con Petro, quien es un disruptor, salido de la base social que hizo un parte aguas en la política tradicional aristocrática de 200 años de antigüedad al mando en Colombia ? ¿No son cada uno y en sus proporciones, narcisistas o al menos megalómanos ? Por lo anterior, ¿no se comprenden un poco?

La élite más recalcitrante colombiana, el uribismo, el santismo, el llerismo, así como los nefastos servidores de bajo rango como Polo Polo, JP Hernández o Fernanda Cabal, etc., esperaban una humillación a Petro y una puesta en escena de los dos mandatarios peor quizá que la vivida por Volodómir Zelensky, en febrero de 2025. Sin embargo, hubo en lo visto, respeto de Trump hacia Petro y obsequios mutuos, así como promesas de volver a verse.

Trump y Petro, en mi hipótesis, llegaron a un entendimiento pragmático de mínimos: Colombia no se va a alinear con adversarios de los estadounidenses, mantienen cooperación antidrogas, paso de narcóticos, posterga posturas abiertas contra Israel y a cambio Washington no torpedea activamente al gobierno actual ni a su sucesor durante la campaña electoral ni en las elecciones.

Entiéndase que en esta hipótesis no cuestiono si fue bueno o malo lo que propongo como entendimiento pragmático. Así es la política real. Muchos quieren ver a un Petro fuerte, antiyanqui. La realidad es otra y no hay juicio de valor para ello. Si lo hizo, habrá calculado varias cosas, como el impredecible carácter de Trump o la soberanía limitada colombiana.

Lo único que tiene que hacer Trump para que gane Cepeda, es no intervenir, no señalar a la 'paloma o al tigre', -como se les conoce a los candidatos de la ultra derecha- pues en el momento en que señale a alguno, hay dos riesgos: por un lado puede hacer una coacción efectiva del deseo electoral bajo amenaza como los casos ya citados de Honduras y Argentina; por otro, al tener la popularidad empañada por sus acciones en Irán, Palestina y Cuba, señalar a un candidato de éstos, lo que haría es lograr el efecto adverso y fortalecer a Cepeda.

En una entrevista que circuló en 2024, efectuada al exdirector de la CIA, James Woolsey (1993-1995), éste señaló: "Hemos intervenido en elecciones por el bien del capitalismo, para impedir que comunistas llegasen al poder, por ejemplo, a finales de los 40 en Europa, en Italia o en Grecia. Ahora lo seguimos haciendo, por el bien de la democracia".

Queda claro de la cita anterior que defender la democracia es defender al capitalismo y viceversa y es consistente con lo señalado al inicio del artículo.

Los casos de cambio de régimen, según cada contexto y situación particular, indican que EE.UU. no ha abandonado tal criterio. Los eventos lamentables del 3 de enero de 2026, cuando fue extraído de Venezuela a horas de la madrugada el presidente Maduro, las injerencias en política interior y exterior brasileña, peruana, boliviana, argentina, colombiana, cubana o mexicana, son claras muestras de esto.

Colombia, pese a los esfuerzos del actual gobierno, no es todavía lo suficientemente autónoma. En ánimo constructivo he escrito varios artículos sobre la política exterior colombiana, el progresismo y la región. El hecho de una insuficiente soberanía, lleva a Colombia estar a merced de su mayor hegemón regional, EE.UU. y pactar.

¿Por qué respetar EE.UU. las elecciones colombianas y dejar el camino franco que tiene un continuador de la política enemiga de Petro, como ellos llaman, comunista, socialista?

La cita de Platón con la cual inicia este artículo, evidencia, en mi concepto, que como pasó con Argentina, Bolivia o Ecuador, tras el agotamiento de sus gobiernos progresistas, la población colombiana por el contrario no ha experimentado una forma 'extrema de libertad' y el progresismo en Colombia no se ha agotado; por lo cual la sed de tiranía no es tan clara en la sociedad y de allí cierta nivelación entre las dos alas ideológicas en disputa, fascistas neoliberales vs progresistas.

La sociedad colombiana también deseó la tiranía, sin experimentar la libertad, cuando eligió en mayoría a la seguridad democrática de Álvaro Uribe Vélez, en 2002, cansada de las acciones guerrilleras y motivada aún más por la prensa corporativa.

En cualquier caso, no hay que olvidar que, si se necesita defender el capitalismo y la democracia, para eso está la CIA o un software viejo en manos de una empresa privada.

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